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¡LLEGARON LOS TAMALES!

Por Ricardo Romero

En este día se celebra una festividad católica donde se leva a la iglesia al niño Dios vestido de distintas maneras. Además de que se acostumbra que la familia se reúna para comer tamales junto a su respectivo café o atole, aunque también se suele realizar esta tradición en los trabajos de los mexicanos.

Pero su origen lo explica la doctora especialista del INAH (Instituto de Antropología e Historia) Carmen Anzures que, según la Ley de Moisés escrita en el libro del Levítico, la costumbre decía que los judíos tenían que presentar a su hijo en un templo y realizar un sacrificio de un cordero o dos palomas blancas dependiendo sus posibilidades 40 días después de su nacimiento y que al Jesús ser judío, y cumpliendo el lapso establecido se realiza el ritual. Y haciendo cuentas, sí él nació un 25 de diciembre y el lapso de días que deben transcurrir, la presentación habría sido un día 2 de febrero.

Pero "Por qué se comen tamales? Esto se debe a que, según lo indica el calendario azteca, este mismo día se bendice el maíz y los alimentos derivados del mismo. “En Mesoamérica se comían distintos tipos de tamal que tenían alguna relación con las fiestas del ciclo agrícola para la petición de lluvia eran elaborados con hierbas semiamargas, como penitencia o ayuno” así lo explico Anzures. Juntando esta celebración prehispánica junto con la católica se deriva la tradición que nos acompaña cada año sin falta para degustar este rico platillo en compañía de la familia y del que paga los mismo siendo la persona a quien le salió el niño en la rosca de reyes que se partió en el día de los reyes magos el 6 de enero.