2026-10-21 · Redacción Madigen
El 90% de los mexicanos no se identifica con la publicidad que ve: lo que tu pyme necesita cambiar

Miércoles de Madigen, y hoy traemos un dato que vale la pena sentarse a pensar antes de gastar un peso más en tu próxima campaña: 9 de cada 10 personas en México dicen que la publicidad que ven todos los días no las representa.
El dato viene del estudio "Generaciones Z y Silver: ¿Opuestos complementarios?" de la consultora Quiddity, que encuestó a más de 3,200 personas en México y Latinoamérica. El 90% de los consumidores mexicanos siente que los anuncios que le aparecen a diario no lo representan, y la desconexión golpea parejo: 87% entre los jóvenes de 18 a 27 años y 93% entre los consumidores de más de 50. O sea, no es un problema de "los jóvenes ya no creen en nada", es un problema de que las marcas le siguen hablando al público que imaginan, no al que tienen enfrente.
Según Milenio, Daniel Finder, presidente de Quiddity, lo resume así: la oportunidad para las marcas está en construir puentes intergeneracionales y narrativas que de verdad incluyan a la gente, no en repetir la misma campaña genérica para "todos". Y aquí viene la parte que más nos interesa en Madigen: ni la Generación Z ni la Generación Silver eligen una marca por su imagen o su storytelling bonito — la reputación de marca pesa apenas 12% en la decisión de compra de los jóvenes y 10% entre los mayores de 50. Lo que sí pesa, y mucho, es la calidad del producto y que la compra sea accesible de verdad.
Para una pyme mexicana esto es, en el fondo, buena noticia: no necesitas el presupuesto de una transnacional para ganar esta pelea, porque ya no se gana con el comercial más caro ni con el influencer más grande. Ya platicamos de esto cuando hablamos de el auge de los microinfluencers en México: la gente confía en quien se nota real, no en quien tiene más seguidores ni mejor dirección de arte. Si tu negocio todavía arma su marketing copiando el tono de una marca grande que ni conoce a tu cliente, ahí está el primer cambio que hay que hacer, y no cuesta un peso extra.
El otro lado de la moneda es que automatizar sin criterio empeora el problema, no lo resuelve. Ya contamos cómo Meta quiere armar tus anuncios de publicidad sin que tú metas las manos, y la tentación de dejar que la IA decida el mensaje completo es real. El punto no es evitar la herramienta, es no soltarle el volante: que la segmentación y la optimización las haga la máquina, pero que el mensaje — lo que tu negocio realmente le promete a su cliente — lo defina alguien que sí conoce a ese cliente. Un análisis de Ecosistema Startup sobre pymes latinoamericanas encontró que el SEO local — ese que responde a quién eres y dónde estás, no a un guion genérico — puede subir hasta 35% el tráfico de clientes potenciales. Esa es la clase de dato aburrido que sí convierte, contra la campaña bonita que nadie recuerda.
Y si tu negocio vende producto en línea, la honestidad no se queda solo en el anuncio: se nota también en el momento de pagar. Una pasarela de pago clara, sin letras chiquitas ni pasos de más, es parte del mismo mensaje: que lo que prometes afuera se cumpla adentro.
Esta nota también puede interesarte: si quieres ver hacia dónde se está moviendo el presupuesto publicitario en México mientras la confianza en la publicidad tradicional baja, ya platicamos de cómo el retail media está creciendo 40% al año y ya no es solo terreno de las marcas grandes.
Negocio sano es el que no le tiene que mentir a su cliente para venderle, y resulta que ahora también es el que mejor convierte. En Madigen armamos estrategia, contenido y método — el #M360 completo — para que tu marca le hable a la gente que de verdad tienes enfrente. Revisa nuestros servicios o el portafolio y seguimos la conversación cuando quieras.